Una historia de fortaleza, aprendizaje y esperanza conmovió al Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga (IMCT). Se trata de Heilyn, una adolescente que, tras perder la visión a causa de una meningitis neumocócica, encontró en la Sala de Inclusión de la Biblioteca Pública Gabriel Turbay un espacio para volver a creer en sus capacidades y construir nuevos sueños.

Hace un año, la vida de Heilyn cambió por completo. Una complicación médica afectó su nervio óptico y la llevó a perder totalmente la visión, obligándola a detener sus estudios y enfrentarse a una nueva realidad. Con apenas 13 años tuvo que aprender a recorrer un camino desconocido; sin embargo, el apoyo de su familia y el acompañamiento institucional se convirtieron en la fuerza para seguir adelante.

“Este último año ha sido muy complejo, un poco triste por el tema de que no puedo ver todavía, pero nada que mis papás y mi familia no me puedan ayudar a superar”, expresa Heilyn, quien hoy transmite serenidad y fortaleza frente a los desafíos que ha enfrentado.

Su historia encontró una nueva oportunidad en la Sala PMR o Sala de Inclusión de la Biblioteca Pública Gabriel Turbay, un espacio creado por el Instituto Municipal de Cultura y Turismo para brindar acompañamiento a personas con discapacidad física, visual, auditiva y cognitiva, mediante procesos pedagógicos personalizados, herramientas especializadas y el uso de tecnologías adaptadas.

“En la Biblioteca Pública Gabriel Turbay contamos con nuestra Sala PMR, un espacio donde disponemos de talleristas, herramientas y tecnologías que permiten fortalecer las capacidades de las personas con discapacidad, tanto físicas como cognitivas, mediante procesos colectivos y asesorías personalizadas”, afirmó Diana Carolina Duarte Galindo, subdirectora técnica del Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga.

Desde noviembre, Heilyn asiste a clases especializadas donde ha aprendido Braille, orientación y movilidad, además del uso del bastón guía, herramienta que hoy utiliza con seguridad y autonomía. “He aprendido Braille y muchas cosas que nosotros, con discapacidad visual, podemos hacer. Me he sentido súper bien; he manejado este bastón como si fuera la palma de mi mano”, cuenta con orgullo.

Para su madre, el proceso ha significado mucho más que un acompañamiento académico. “El Instituto le ha ayudado muchísimo. El cambio, el fortalecimiento y el aprendizaje han sido maravillosos. He visto el avance de Heilyn y cómo ha recuperado la confianza para retomar sus actividades escolares”, asegura.

El Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga continúa abriendo sus puertas a todas las personas con discapacidad y necesidades de inclusión, promoviendo espacios donde el aprendizaje, el acompañamiento y las oportunidades sean accesibles para todos. Historias como la de Heilyn demuestran que la inclusión transforma vidas y que, cuando existen escenarios adecuados y apoyo humano, los sueños no desaparecen: encuentran nuevas formas de crecer.

¡Cuando pensamos en grande, Bucaramanga avanza!

                    Oficina de Prensa Alcaldía de Bucaramanga Boletín de prensa Nro. 2539

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